El plan con el que empieza todo el mundo: conectas tus canales, vinculas tu cuenta y ves, señal a señal y con los precios de tu bróker, cómo habría acabado cada una. No opera. No caduca. No pide tarjeta.
Para quien sigue uno o varios canales y todavía no sabe si valen la pena. Y para quien ya paga un copiador y quiere una segunda opinión con números, no con capturas.
Un veredicto por canal: cuántas señales llegaron a objetivo, cuántas al stop, cuánto sumaron en R y hasta dónde llegó a ir a favor cada una. Con tus reglas, no con las del canal.
No manda ninguna orden a tu cuenta. Por mucho que un canal acierte, en Sombra solo mira. Para operar hace falta Copier o Copier Pro.
Abres el bot, conectas tu Telegram, eliges un canal y vinculas tu MetaTrader. Desde ahí, cada mensaje del canal se lee y se sigue. Cuando lleves veinte o treinta señales, los números empiezan a significar algo, y entonces decides si subes de plan, cambias tus reglas o quitas el canal.
Sí. No hay periodo de prueba que se acabe ni tarjeta que caduque. Si nunca subes de plan, puedes quedarte en Sombra mirando tus canales el tiempo que quieras.
Porque la sombra se calcula con los precios reales de tu bróker y con el saldo de tu cuenta: sin eso, los números serían los de otro. Vincular no da ningún permiso para operar; en Sombra el copiador solo lee.
Sí, siete días completos y una vez por persona. Al terminar, si no haces nada, vuelves a Sombra sin cobros.
Conecta un canal y deja que los números hablen antes que nadie.