¿Por qué no me pedís la contraseña de MetaTrader?
Porque no nos hace falta. El programa que ejecuta las órdenes se carga dentro de tu propio terminal, que ya está autenticado con tu bróker. Nosotros hablamos con ese programa, no con tu bróker. Si alguien te pide tu contraseña diciendo que es de Norte Copier, no es de Norte Copier.
¿Tiene que estar mi ordenador encendido?
Sí, o un servidor pequeño que haga de ordenador. Es la contrapartida honesta de no pedirte la contraseña. Un servidor que sirva cuesta unos diez dólares al mes —hay ofertas de entrada más baratas que suben al renovar, y conviene mirar ese segundo precio— y te guiamos para dejarlo listo en quince minutos.
¿Funciona con cualquier canal?
Con cualquier canal o grupo al que tú tengas acceso. El sistema aprende cómo escribe cada canal y mejora con el uso, y los mensajes más difíciles reciben además una lectura asistida por inteligencia artificial. Venga de donde venga, todo pasa por los mismos controles antes de tocar tu cuenta.
¿Y si el canal se equivoca o publica un precio absurdo?
Hay comprobaciones antes de tocar tu cuenta: que el stop esté del lado correcto, que la distancia sea plausible, que los objetivos vayan en orden, que el activo exista en tu bróker. Puedes apagarlas todas, bajo tu responsabilidad, porque el motor no impone nada.
¿Qué pasa si me arrepiento?
Cancelas cuando quieras y el plan sigue hasta el final del periodo pagado. Y antes de pagar tienes siete días del plan Pro completo, más el plan Sombra, que no caduca nunca.
¿Quién es responsable de las operaciones?
Tú. Nosotros ponemos las reglas a tu disposición; no las imponemos. Qué canales escuchas, cuánto arriesgas y cuándo se opera sale de tu configuración, y el modo sombra existe precisamente para que no tengas que decidirlo a ciegas.